El mercado del gran consumo en España está experimentando cambios significativos, marcados por la evolución del comportamiento de los hogares y las variaciones en el consumo de productos cárnicos.
Durante 2024 hubo un crecimiento del valor impulsado por la inflación, el mercado FMCG mostró un crecimiento del 1,8% respecto al año anterior, debido principalmente a la presión inflacionaria. Este crecimiento no se traduce en un aumento del volumen, si no que se mantiene estable.
En el canal HORECA, se observa una divergencia: mientras la restauración organizada crece un 4,9% y el Fast Food un 7%, el sector independiente cae un 2,7%, destacando un trasvase hacia opciones más económicas.
Factores demográficos y cambios en el hogar
El crecimiento poblacional en España depende del saldo migratorio, con un aumento cercano al 1% anual. Sin embargo, el 83% de este crecimiento se concentra en mayores de 55 años, representando uno de cada tres españoles. Además, el 57% de los hogares son de una o dos personas, reduciendo el tamaño medio de las unidades de consumo. Estos cambios afectan directamente al mercado cárnico, ya que la demanda se orienta hacia formatos prácticos y porciones individuales.
Productos cárnicos: resiliencia y adaptación A pesar de las fluctuaciones en el mercado, los productos cárnicos se benefician de varias tendencias. En 2024, las variedades más asequibles como el pollo y el cerdo lideran el crecimiento. La pechuga de pollo entera representa el 32% del incremento, la costilla de cerdo el 27% y la cabeza de lomo el 12%. Además, productos como el bacon, el chorizo y el fuet muestran crecimiento tanto a corto como a largo plazo.
Preferencia por precios bajos y formatos más prácticos
El consumidor busca opciones económicas y soluciones rápidas. Mercadona se consolida como el ganador en la distribución cárnica, mientras que los comercios especializados pierden relevancia.
El surtido corto gana terreno como respuesta a la búsqueda de eficiencia y ahorro.
Para 2025, se espera que el mercado de gran consumo se mantenga estable en volumen (+0,2%), mientras que el valor seguirá creciendo (+2,7%) por la inflación.
En definitiva, el mercado del gran consumo y, en particular, el sector cárnico, se encuentran en una etapa de transformación. Factores como la inflación, los cambios demográficos y la búsqueda de economía y conveniencia por parte del consumidor determinarán la evolución del mercado.